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Un Reto Constante

Foto de Manolo trabajando en la cocina

A pesar del entusiasmo de la celebración, el propietario reconoce que no ha sido fácil mantenerse durante cuatro décadas.

“Hemos pasado varias crisis económicas. En los 80 la situación mundial, en los 90, los cierres de las compañías farmacéuticas que eran clientes fieles… pero gracias a Dios hemos sobrevivido”, explicó Caamaño.

Uno de los aciertos del local es que muchos de los empleados llevan años trabajando y conocen los gustos de los clientes. Por ejemplo, Onassis Colón, capitán del salón, lleva diez años, mientras que el camarero argentino José Fernández cumplirá pronto dos décadas allí. Además, todos los años cierran operaciones para el mes de julio por vacaciones.

“El reto que enfrentamos ahora es que hay toda una generación que no nos conoce. Los clientes que eran fieles hace 30 años, ya no están en condiciones de salir de sus casas a cenar o almorzar. Ahora nos toca salir a buscar a los clientes y que nos prueben”, afirmó Caamaño.

El empresario aún tiene claros los días en que comenzó su carrera en Puerto Rico al abrir el restaurante El Cid en Condado, luego inició La Casona en el edificio Torre de la Reina, y años más tarde se movieron al espacio actual, que originalmente tenía espacio para 70 personas; hoy pueden sentar más de 500.

“Estamos super entusiasmados con todo lo que hemos logrado durante todos estos años y seguiremos trabajando para permanecer aquí hasta que la gente quiera”, aseguró Caamaño.

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Foto de entrada a las escaleras en espiral que llevan a la bodega